Un delfín sudamericano es uno de los pocos mamíferos que se percata de la presencia de una presa por su campo eléctrico, según científicos alemanes.
Los investigadores descubrieron inicialmente que algunas estructuras en la cabeza del delfín son probablemente órganos sensoriales, y posteriormente se dieron cuenta que podía detectar campos eléctricos en el agua.
La electrorecepción es bastante común en peces y anfibios, pero hasta ahora era desconocido en los mamíferos, excepto por el ornitorrinco.
El estudio, publicado en la revista "Actas" de la Sociedad Real (Royal Society), señaló que otros cetáceos podrían tener la misma capacidad.
Se trata del delfín costero (Sotalia guianensis) que vive cerca de la costa oriental de América del Sur y se parece a la variable más común del delfín nariz de botella.
Como todos los demás cetáceos dentados, el delfín costero ubica y caza a sus presas mediante el sonido.
Pero ahora los investigadores descubrieron que en un rango de corto alcance también puede percibir señales eléctricas.
Electrolocación
No son tan sensitivos como los tiburones o las manta rayas, pero pueden detectar señales similares a las que se producen en el agua cuando un pez se mueve.
"Éste se alimenta en el fondo del mar y habita en aguas donde puede haber mucho cieno y lodo suspendido", dijo Wolf Hanke de la Universidad de Rostock, de Alemania, quien lideró el estudio.
"La ecolocación no funciona en un rango corto, y es ahí donde resulta útil la electrolocación".
No hay muchos delfines costeros en estado de cautiverio, pero el zoológico de Muenster, en Alemania, tiene algunos, y por eso ha sido criticado por defensores de los derechos de los animales.
Los investigadores tenían curiosidad por saber la función de pequeñas depresiones en la parte superior del pico del delfín.
Estas depresiones -conocidas como criptas- tienen bigotes cuando el delfín está en el útero de la madre, y posteriormente se caen.
Sin embargo, parecería que las criptas tenían algo que ver con la capacidad sensorial del animal.
Experimento
Para ver si efectivamente se trataba de electroreceptores, los científicos estudiaron al único delfín Sotalia que aún mantienen.
Lo entrenaron para que pusiera su cabeza en una plataforma, desde donde una serie de electrodos transmitían señales eléctricas al agua.
Cuando había una señal, se le daba un premio al delfín si salia a nadar. Si no, recibía otro premio por permanecer quieto.
Posteriormente, cubrieron las líneas de las criptas con tiras plásticas, con lo cual bloquearon su capacidad de percibir las señales eléctricas. Y el delfín permaneció quieto todo el tiempo.
El experimento comprobó que el delfín costero puede percibir señales eléctricas y que las criptas son los órganos responsable por ello.
Los científicos buscan realizar otros estudios para comprobar si otros cetáceos tienen la misma capacidad.
"Creemos que sí, ya que resulta muy útil para los delfines", dijo el profesor Hanke. "Puede que en el futuro viajemos a América del Sur para estudiar a estos delfines en su habitat".
La prueba decisiva será colocar radares en los animales para ver como usan su capacidad sensorial eléctrica a fin de cazar.
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